miércoles, 23 de febrero de 2011

El colegio no nos ayuda a pensar en la era de Internet (y II)

 
 

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vía Xatakaciencia de Sergio Parra el 23/02/11

harvard_university_building.jpgUn sondeo sobre cómo obtenemos la información de Internet reveló que una persona normal presta más atención a los aspectos superficiales de una página web que al contenido.

Por ejemplo, el 46,1 % de los participantes del estudio evaluaron la credibilidad de los sitios web basándose en parte en el aspecto atractivo del diseño visual de una página en su conjunto: la disposición, la tipografía, el tamaño de la fuente y la combinación de colores.

En el caso de los estudiantes, que usan la red como principal fuente de información, apenas se plantean la exactitud de las fuentes, tal y como señalan dos investigadores del Wellesley Collegue.

Como si el severo profesor Gradgrind hubiera saltado de las páginas de Dickens a Internet: "Ahora lo que quiero son hechos. Enseñar a estos niños y niñas nada más que hechos… No plantar nada más, y arrancar todo el resto."

Pero la verdad es que sin una formación determinada, nuestra especie es inherentemente crédula. Los niños nacen en un mundo de "verdades reveladas", donde tienden a aceptar lo que se les dice como si de la Biblia se tratara. No es fácil conseguir que los niños entiendan que a menudo existen múltiples opiniones y que no todo lo que oyen es cierto; requiere un esfuerzo aún mayor que aprendan a evaluar pruebas contradictorias. El razonamiento científico no es algo a lo que la mayoría de la gente recurra de manera natural o automática.

Una mayor comprensión de las imperfecciones inherentes de nuestro cerebro a la hora de tratar la información de cualquier clase, sumado a una explotación más adecuada de la enorme biblioteca de Alejandría que constituye Internet, habría de ponernos en la pista de la revolución necesaria en el sistema educativo.

Hasta que no llegué a la universidad (y creo que mayormente lo aprendí consultando libros por mi cuenta), ningún profesor de ninguna materia me enseñó nunca a detectar falacias o a interpretar datos estadísticos; tampoco las semejanzas y diferencias entre causalidad y correlación.

Sin embargo, no todo está perdido. Ya existen algunas iniciativas al respecto, como el programa conocido como "Filosofía para niños". Olvidaos de Platón y Aristóteles o de memorizar sus vidas y años de nacimiento y muerte. El programa está orientado a pensar filosóficamente mediante cuentos que captan el interés del estudiante.

Niños de entre 10 y 12 años fueron sometidos a este programa durante 16 meses, una hora a la semana. La mayoría mostró progresos significativos en inteligencia verbal, inteligencia no verbal, seguridad en sí mismos e independencia.

Este es uno de los ejemplos de cuentos que se usan para estimular la metacognición, es decir, el saber sobre el saber, sobre cómo sabemos lo que sabemos: El descubrimiento de Harry Stottlemeier:

Empieza con una sección en la que se pide al epónimo Harry una redacción titulada "Lo más interesante del mundo". Harry, un niño con el que yo mismo me identifico, decide escribir sobre el pensamiento: "Para mí, lo más interesante del mundo es pensar. Sé que muchas otras cosas son también muy importantes y maravillosas, como la electricidad y el magnetismo y la gravitación. Pero esas cosas, aunque las entendamos, no nos pueden entender a nosotros. Así que pensar debe de ser algo muy especial.

Vía | Kluge de Gary Marcus




 
 

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El colegio no nos ayuda a pensar en la era de Internet (I)

 
 

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vía Xatakaciencia de Sergio Parra el 23/02/11

syracuse-university.jpgLa educación es la única manera que tiene el ser humano de superar sus propias limitaciones culturales, psicológicas y hasta biológicas. Así pues, tal vez dos de las cuestiones más espinosas para el avance de la civilización sean: ¿qué es la educación? y ¿dónde o de quién podemos recibir esa educación?

Sobre lo que es la educación no voy a pronunciarme. Ya lo hice en su momento. Pero puedo sintetizarlo así: la educación debe fomentar el pensamiento crítico o no es educación, sino amaestramiento y acumulación de datos arbitrarios.

Con ligeras fluctuaciones, en general se considera que el lugar más adecuado para obtener educación es el colegio; y quienes están mejor equipados para suministrarla son los profesores.

Sin embargo, basta echar un vistazo a nuestro sistema educativo para constatar que, entonces, tenemos un problema acuciante entre manos. El sistema educativo actual, además de no hacer suficiente hincapié en el escepticismo y el pensamiento crítico, está lastrado por ideas de la pedagogía decimonónica, sobre todo por su afición por la memorización.

Sin embargo, los estudiantes (y qué diablos, la mayoría de adultos que pueblan el mundo) se muestran incapaces de comprender en profundidad los conceptos y, ante todo, las relaciones de los temas que han estudiado. Ya no digamos que apenas son capaces de aplicar sus conocimientos en problemas del mundo real.

Sobre este problema, todavía más grave en la actual era de Google, se ha pronunciado con mucho tino la destacada psicóloga de la educación Deanna Kuhn en su libro Education for Thinking. ¿De qué sirve aprender los nombres de los autores de un par de centenares de libros que se consideran, por motivos generalmente azarosos, obras maestras de la literatura? ¿De qué sirve exigir en el examen académico la fecha exacta de nacimiento y muerte de determinado autor? ¿Ese dato es tan importante como para considerarlo eje central del proceso educativo?

También se ha pronunciado el psicólogo Gary Marcus al respecto:

En la era de la información, los niños no tienen ningún problema para "encontrar" información, pero sí lo tienen para "interpretarla". El hecho (planteado anteriormente) de que tendemos a creer primero y a hacer preguntas después es muy peligroso en la era de Internet, en la que cualquiera, incluso gente sin la debida preparación, puede publicar cualquier cosa. Sin embargo, ciertos estudios revelan que los adolescentes con frecuencia aceptan como verdadero todo lo que leen en Internet.

Otros estudios han revelado hasta qué punto las páginas web ejercen influencia o no en la cabeza de una persona, derribando sus más elementales barreras escépticas, como os detallaré en la siguiente entrega de este artículo.

Vía | Kluge de Gary Marcus




 
 

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Lo que la ley Sinde esconde

 
 

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vía El Blog de Enrique Dans de Enrique Dans el 23/02/11

El informe de la Comisión Nacional de la Competencia sobre las entidades de gestión de derechos de la propiedad intelectual en España es sin duda uno de los documentos más lúcidos que se han producido sobre el tema, y uno de los que generaron más reacciones encendidas de las entidades de gestión: en un solo día, crearon una asociación (una más) con un eurodiputado al frente para hacer lobby y defender sus intereses, y solicitaron la reprobación del presidente de dicha Comisión acusándolo de "oportunismo, falta de rigor, manejar datos inciertos y absoluta parcialidad".

Detrás de ese informe se esconde el verdadero espíritu de la ley Sinde: una ley que, impulsada por una persona procedente de las entidades de gestión y a la que éstas auparon al frente del ministerio de Cultura, tiene como principal razón de ser prolongar el mayor tiempo posible el monopolio absoluto y omnímodo que dichas sociedades ostentan sobre la creación cultural en nuestro país, un monopolio en el que colaboran de manera entusiasta los políticos de PSOE, PP y CiU. Lo que Rick Falkvinge llama magistralmente "Nothing new under the copyright-eclipsed sun".

Datos: veamos el ejemplo de una empresa de nueva creación – cuyo nombre obviamente debo ocultar – que monta un pequeño estudio de grabación y pequeño sello discográfico: tu disco jamás sonará en ninguna emisora de radio de España si no cedes los derechos (todos los derechos, incluyendo ahora los de los conciertos en directo, aunque ellos no lleven el management ni desempeñen trabajo real alguno) porque no no tienes forma posible de ingresar en Promusicae y de esta forma acceder a ofrecer tus contenidos a la red Ritmonet. No hay ninguna posibilidad. Si la encuentras, te dicen, "es ilegal y os perseguiremos".

¿Qué es RitmoNet? "R.i.t.m.o." corresponde al acrónimo Red Interactiva de Transmisión de Música Online, y es "el sistema de distribución digital, a través de Internet, de contenidos promocionales de los productores de música, para las emisoras de radio, televisión y prensa especializada". ¿No os habéis preguntado nunca de dónde sale la música que escucháis en la radio, en una época en la que las ventas de plástico ya no representan en modo alguno la popularidad? En realidad, esas listas siempre han estado manipuladas: jamás pretendieron reflejar las ventas, sino lo que se quiere que venda. Su control ofrece enormes réditos económicos, y está detrás de los beneficios de las grandes discográficas. El truco es claro: si quieres distribuir tu música en Ritmonet para llegar a las emisoras de radio, tienes que ser socio de Promusicae. RitmoNet no es un servicio que puedas contratar o pagar, hay que estar en Promusicae. Pero solo puedes ser socio de Promusicae cuando tengas muchas referencias editadas y tu facturación con SGAE sea elevadísima. La solución, claro, es ceder tus derechos a un socio de Promusicae. Una sociedad que con la ley Sinde pretende, simplemente, perpetuar su monopolio ahora en la red, con iniciativas demenciales en Flash como "elportaldemusica.es", que financiamos todos y del que hablamos hace tiempo.

Así se edifica y se perpetúa un monopolio anticompetitivo que permite mantener el negocio de las discográficas funcionando en pleno siglo XXI como si nada hubiese cambiado desde el XX. Si una discográfica pretende hacer otras cosas, ser más proactiva de cara a la red, etc., se encontrará con la imposibilidad de llegar a unos canales que las entidades de gestión controlan de manera férrea. Y no es el único ejemplo: ¿qué lleva a que sea tan difícil lanzar iniciativas que permitan distribuir películas en la red, si muchos directores y productores se muestran interesados en considerar Internet, como dice Álex de la Iglesia, no el futuro sino el presente? Sencillamente, que hay que negociar con EGEDA. Y que negociar con EGEDA es tan duro como lo es negociar con quien es el único con el que se puede negociar. Es lo que se llama un "tragala": sólo existimos nosotros, y sin nosotros no eres nada, por tanto, firma aquí. Si lo que te piden a cambio no permite que seas rentable, qué le vamos a hacer… no lanzarás, o no vendrás a España (como es el caso de Netflix, pretendidamente disfrazado como "no vienen a España por la elevada piratería"… ¡mentira!: ¡no vienen a España por el abusivo precio de los derechos de autor!)

Además, no dejemos de considerar los síntomas más obvios y evidentes de la definición de un monopolio sujeto a prácticas predatorias: uno en el que el competidor principal – en este caso, el único, por decisión política – controla además los canales de distribución y otros medios que imposibilitan o dificultan en grado sumo la competencia. ¿Qué ocurre en el caso de EGEDA? Ah, ¿recordáis Filmotech? Es la iniciativa de distribución digital lanzada por la propia EGEDA, y financiada en gran medida con dinero publico. ¿Qué le interesa a EGEDA? Sencillamente, que Filmotech tenga cuanta menos competencia, mejor. Controlar completamente el mercado exhibidor en la red. De ahí la suma y exhaustiva dificultad que encuentran aquellos emprendedores que pretenden lanzarse a ese negocio. Y de ahí, por supuesto, las descargas: si no se permite la creación de un mercado competitivo, y las alternativas son únicamente las que provienen de una sociedad que de manera reiterada insulta y descalifica a los usuarios, los usuarios deciden descargarse sus contenidos al margen de dichas iniciativas. Y ahora, tras la ley Sinde, lo hacen además en muchos casos como un acto de militancia.

Eso, y nada más que eso, es lo que se esconde detrás de la ley Sinde. Una ley que esconde detrás la preservación por encima de todo de un monopolio predatorio, denunciado por un informe de una Comisión estatal, un informe serio que ahora acumula polvo en algún cajón. Cuando te plantees si las descargas son un problema o si haces bien o mal en descargar, aparta de ti falsos dilemas morales: lo que está detrás de la ley Sinde es esto. Así de sucio. Así de siniestro. Y para PSOE, PP y CiU, así de natural.

No lo olvides: nolesvotes.


 
 

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Amazon se suma a la Guerra por el Nuevo Modelo Audiovisual

 
 

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vía Nacionred de David Duro el 22/02/11

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Amazon abre su propia tienda de Streaming de Vídeo y se posiciona en el nuevo modelo de consumo audiovisual. Viene a sumarse a una oferta donde ya están los grandes de Internet, cada uno a su manera. Google con su Google TV asociándose con los fabricantes de televisiones; Netflix, LoveFilm y hasta una reconvertida MegaVideo, los que abrieron la veda de un nuevo modelo que cada vez es más próspero y pronto será multimillonario. Apple, empresa visionaria como pocas ya está preparando su alternativa.

Entre estos nuevos negocios que explotan la tendencia natural del mercado: el visionado desde casa, hay algún honroso ejemplo en España, como Filmin. Pero como siempre en nuestro país, cuando el mercado apunta a la Luna, el gobierno y las empresas establecidas miran el dedo. Nuestra Ministra de Cultura, se ha dedicado a hacer una Ley de encargo para los grandes estudios, y a decir que los Internautas lo que buscaban es el "Todo Gratis". En ningún momento se ha parado a escuchar a los emprendedores en Internet, que buscan explotar éste nuevo negocio. Como si lo hizo Alex de la Iglesia, que por eso cambió de opinión y se dió cuenta de que "Internet es la salvación de nuestro cine".
Otra oportunidad perdida más para nuestro país. Gracias al PP, PSOE y a CiU.

En medio de ruido y de las legislaciones miopes, las Operadoras, con Telefónica a la cabeza, aprovechan la coyuntura y la mala prensa de las "descargas ilegales" para acabar con la Tarifa Plana. De ésta manera buscan neutralizar a su competencia. Penalizan los servicios de Streaming (vídeo, y música) por su excesivo peso de transmisión de datos. Ahogando a la competencia podrán ofrecer esos mismos servicios pero de forma ilimitada solo por ellos, como ya hacen con la VozIP en sus servicios fijos Vodafone, Jazztel y la misma Telefónica, capando Skype en los móviles.
Como bien dice César Alierta; "nosotros tenemos la red,... tenemos todo". Son empresas, las telefónicas, que vienen de ser monopolios estatales y está claro que quieren seguir comportándose como tal en cada mercado al que llegan. El gobierno, una vez más, no vela por la competencia y la creación de nuevas empresas, y nuevo empleo. Al contrario, apoya las empresas establecidas en contra del libre mercado.

¿Quién ganará la batalla? Los Grandes de Internet que son los que han creado valor y productos revolucionarios como el iPhone, Android? Ó las Telefónicas que, negándose a ser lo que son; simples tubos de información; simples Comodities; intentan arrebatarnos y acabar con la gallina de los huevos de oro, el Libre Mercado de Internet.

El gobierno no velara por la libre competencia, si no por el Lobby que más les pague.

Las que pierden en ésta guerra sí o sí, son las discográficas y los grandes estudios que ven como la distribución de sus productos se basa en lo que siempre temieron: Internet. Han invertido millones en hacer lobby para presionar a gobiernos extranjeros, y que hagan leyes que no conseguiran su objetivo último que la gente "vuelva a las salas", donde ellas eran las dueñas hasta de las palomitas…
Se han negado a ver el futuro que ya es presente y ahora su negocio se lo rifan otros.

Ya lo dijo Alex de la Iglesia: "Internet no es el futuro es el presente".

Via | Genbeta




 
 

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martes, 22 de febrero de 2011

El mundo, la mente y el color del cristal - Quilo de Ciencia

 
 

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vía Cienciaes.com de oyentes@cienciaes.com (cienciaes.com) el 19/02/11

Quilo de Ciencia - cienciaes.com

Un experimento muestra cómo el cerebro humano, voluntariamente, puede aprender a filtrar la realidad y seleccionar sólo la parte de la misma que desea ver. La realidad es, tal vez, una, pero se multiplica en realidades diferentes en los cerebros de cada uno de nosotros.


 
 

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Dos sorpresas alucinantes bajo el hielo ártico

 
 

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vía Fogonazos de noreply@blogger.com (aberron) el 17/02/11

Hace unas semanas ya anunciamos por aquí que la nueva serie de la BBC, Human Planet, prometía buenos ratitos, y lquizá nos quedábamos cortos. En las siguientes dos secuencias veréis dos momentos en la vida de las gentes que habitan en el Ártico. En la primera, Amos y su hijo Karl-Frederik pescan bajo el hielo una de las criaturas más fascinantes que viven bajo el agua, el fabuloso tiburón de Groenlandia (del que ya hablamos por aquí hace una eternidad). El ejemplar mide 4 metros y pesa media tonelada, y ambos ascienden su captura desde una profundidad de 800 metros. Pese a todo, su carne solo servirá para dar de comer a los perros.


La otra escena no es menos alucinante. Los inuits de Kangiqsujuaq, en Canadá, aprovechan los momentos de bajamar para penetrar bajo el hielo a capturar mejillones. Este es el único lugar de la tierra donde las mareas permiten meterse bajo el hielo, una aventura que ha costado la vida a muchos inuits, porque no encontrar la salida a tiempo supone una muerte segura:



 
 

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Agua azul, planeta azul. - Océanos de Ciencia

 
 

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vía Cienciaes.com de oyentes@cienciaes.com (cienciaes.com) el 17/02/11

Oceanos de Ciencia podcast - cienciaes.com

El azul de océanos y mares nos hace pensar, erróneamente, que vemos el agua de color azul porque refleja la luz del cielo o porque contiene alguna sustancia disuelta que le da ese color. No es cierto o, al menos, no es totalmente cierto. La realidad es que vemos el océano azul porque el agua es azul, aunque no siempre lo percibamos así.


 
 

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